Alquilás un departamento viejo: qué revisar antes de firmar y mudarte
Encontrá profesionales verificados para revisar tu departamento
Profesionales verificados con portfolio y reseñas reales.
¿Puedo resolver esto sin un profesional?
Dificultad
Riesgo
⚡⚡ MedioTiempo
Herramientas
Linterna, Tester de enchufes, Balde con agua
Muchas cosas las podés revisar vos mismo con atención y una linterna. Pero para gas, instalación eléctrica completa y problemas estructurales, necesitás un profesional. Mejor descubrirlo antes de firmar que después.
Firmaste contrato, te dieron las llaves y a las dos semanas se te bajan las térmicas cada vez que enchufás la pava. O descubrís que la canilla del baño gotea desde antes de que nacieras. En Buenos Aires, la mayoría de los departamentos en alquiler tiene más de 30 años. Eso no es malo en sí — la construcción vieja suele ser sólida — pero significa que hay cosas que conviene revisar antes de meter los muebles y firmar. Esta guía es la checklist que le pasarías a un amigo que está por alquilar.
La instalación eléctrica: lo que no se ve puede ser lo más caro
Abrí el tablero eléctrico (generalmente está en la entrada o la cocina). Lo que tenés que encontrar ahí adentro dice mucho sobre el estado real del departamento.
- Térmicas por circuito (no fusibles viejos de porcelana ni cables directos)
- Disyuntor diferencial (es el que te protege contra electrocución)
- Cables en buen estado, sin empalmes improvisados con cinta
- Puesta a tierra (cable verde-amarillo visible en el tablero)
Si ves fusibles de los '80, cables sueltos o un tablero de madera, la instalación necesita una actualización completa. Y eso es responsabilidad del dueño, no tuya. Llevá un tester de enchufes (se consigue en cualquier ferretería) y probá todos los tomacorrientes del departamento. Si alguno no tiene conexión a tierra o está invertido, anotalo. También probá todos los puntos de luz: a veces funcionan los enchufes pero los teclas no.
Si el departamento tiene llave térmica pero no tiene disyuntor diferencial, pedí que lo instalen antes de firmar. Es una protección básica que debería tener cualquier vivienda habitable.
Cañerías y plomería: abrí todas las canillas
Sí, todas. Una por una, tanto la fría como la caliente. Y no solo abrirlas: dejá que corra el agua un minuto y prestá atención.
- Presión de agua: si apenas sale un hilo, puede haber caños obstruidos o un problema general del edificio
- Color del agua: si los primeros segundos sale marrón o rojiza, hay óxido en los caños internos
- Desagote: llená la pileta de la cocina y soltá todo de golpe. Si tarda en vaciar, hay obstrucción parcial
- Goteos: canilla que gotea cerrada = junta gastada. Fácil de arreglar, pero que lo haga el dueño antes de que entres
Tirá la cadena del inodoro y fijate que la carga sea completa y que no siga corriendo agua después. Un inodoro que pierde es plata tirando literalmente por el desagüe. Revisá debajo de la pileta de la cocina y del lavatorio del baño: si ves manchas de humedad, goteos secos o — peor — un balde puesto ahí, hay una pérdida que alguien está pateando.
Gas: esto no se negocia
Si el departamento tiene gas natural por red, hay cosas que no son opcionales.
- Buscá la oblea de habilitación pegada al medidor o cerca de la cocina. Si no la tiene, la instalación no fue habilitada por un gasista matriculado.
- Verificá que las llaves de paso (generalmente amarillas) giren bien y no estén trabadas por la pintura.
- Encendé todas las hornallas y el horno: la llama tiene que ser azul y estable. Si es amarilla o naranja hay mala combustión y eso es monóxido de carbono.
- Si hay calefón, encendelo y verificá que el tiraje funcione. Acercá un fósforo apagado a la campana del calefón: el humo tiene que subir. Si baja o se dispersa, el tiraje está obstruido.
No improvises con el gas. Si algo te hace ruido o dudás, pedí que un gasista matriculado revise antes de que te mudes. Una pérdida de gas no avisa dos veces y un calefón sin tiraje correcto es la causa número uno de intoxicación por monóxido en departamentos. Si el dueño se niega a mostrar la oblea o a hacer una revisión, eso te dice todo lo que necesitás saber.
Podés verificar si un gasista está realmente matriculado en el Registro de Instaladores de ENARGAS. Si te dicen que el gas 'está todo bien' pero no hay oblea, no está todo bien.
Humedad, filtraciones y el estado de las paredes
Recorré las paredes con la linterna en ángulo rasante, o sea de costado. Las imperfecciones que la luz directa de frente no muestra aparecen claras con la luz lateral. Prestá atención a estas señales.
- Manchas de humedad en techos o cerca de ventanas: filtración desde arriba o desde la fachada
- Pintura que se descascara o burbujea: humedad empujando desde atrás de la pared
- Olor a encierro persistente incluso con ventanas abiertas: humedad crónica sin ventilar
- Zócalos hinchados, ondulados o con manchas oscuras: humedad ascendente desde los cimientos
La humedad es el problema más común y el más traicionero en departamentos viejos de Buenos Aires. Un parche de pintura nueva sobre una mancha vieja tapa el problema por tres meses; después vuelve. Si ves señales claras, preguntá al dueño qué tratamiento se hizo y cuándo. Si te dice 'lo pintamos la semana pasada', prestá más atención, no menos. En los departamentos de planta baja o los que dan a medianeras, revisá con especial cuidado las paredes que dan al exterior.
Cerraduras, puertas y ventanas
- Probá la cerradura de entrada con la llave que te dan. Si cuesta, traba o hay que hacer maniobras raras, pedí cambio antes de firmar.
- Abrí y cerrá todas las ventanas. En edificios viejos los marcos de madera se hinchan con la humedad y después no cierran.
- Chequeá los burletes: en invierno porteño, una ventana sin burlete es como tenerla abierta.
- Si la puerta tiene cerradura simple de una vuelta, pedí al menos una doble pasador. No sabés cuántas copias de esa llave andan circulando.
Las ventanas corredizas de aluminio son las más comunes en departamentos de los '80 y '90. Verificá que los rieles no estén torcidos y que las hojas corran sin trabarse. Una ventana que no cierra bien es ruido, frío y un punto débil de seguridad.
Qué pedirle al dueño o la inmobiliaria (por escrito)
Todo lo que encuentres en la recorrida debería quedar documentado antes de firmar el contrato. No alcanza con decirlo de palabra.
- Sacá fotos con fecha de cada problema que encuentres. Mandáselas al dueño o la inmobiliaria por mail o WhatsApp antes de firmar.
- Pedí plazos concretos de reparación por escrito: quién lo arregla, para cuándo y quién paga.
- Exigí la oblea de gas vigente. Sin ella, la instalación no está habilitada y el riesgo es tuyo.
- Si no hay disyuntor diferencial, pedí que lo instalen como condición.
- Pedí cambio de cerradura de la puerta de entrada. Es lo mínimo en seguridad.
La ley de alquileres establece que las reparaciones por deterioro natural y por el paso del tiempo son responsabilidad del propietario, no del inquilino. Tenés derecho a exigir que el departamento esté en condiciones habitables al momento de entrar. Lo que dejás pasar ahora, lo pagás después — o lo tolerás durante todo el contrato.
Mandá la lista de problemas por escrito (mail o WhatsApp) ANTES de firmar. Lo que queda solo de palabra se convierte en 'yo nunca dije eso' cuando hay un problema.
Preguntas frecuentes
¿Puedo llevar un profesional a revisar el departamento antes de firmar?
¿El dueño está obligado a arreglar los problemas que encuentro?
¿Qué pasa si me mudo y después aparece un problema que no vi?
¿Conviene alquilar un departamento viejo o buscar uno más nuevo?
¿El seguro de caución cubre problemas preexistentes?
Encontrá profesionales verificados para revisar tu departamento
Profesionales con DNI verificado, portfolio real y reseñas de clientes.
Ver profesionales